miércoles, 30 de marzo de 2016

RAMEN PARA OTAKUS
Por: Laura Natalia Sánchez Gómez



El ramen es una comida emblemática en la cocina asiática, y los extranjeros hemos podido adquirirla a través de los distintos restaurantes que abren sus puertas cerca de nuestros hogares, restaurantes que sacian las ansias de personas amantes de la cultura asiática (la mayoría que gusta del anime, manga,. videojuegos o de los dramas que son producidos allá). Estos restaurantes permiten al consumidor estar en un ambiente diferente al cotidiano y ofrecen de igual manera una amplia gama de recetas provenientes de lejano este. Además de los restaurantes quienes quieran probar estos platillos, pero más económicos tiene la posibilidad de encontrar en cualquier supermercado ramen instantáneo, en el cual se puede agregar los ingredientes al gusto y del mismo modo disfrutar de la experiencia otaku que otros en los restaurantes asiáticos consiguen.




miércoles, 16 de marzo de 2016

LA “OLA COREANA” INVADE COLOMBIA
Por: Laura Natalia Sánchez Gómez

Pasaba el mes de julio de año 2012 cuando un surcoreano llamado Psy invadió la mayoría de los dispositivos tecnológicos con una canción que atravesaría fronteras para irrumpir en los oídos todo el mundo; cruzaría el Pacífico para invadir el espacio del entretenimiento de los latinoamericanos, la música, el arte y la cultura en general, así como la educación, la tecnología y los acuerdos comerciales, haciendo que desde entonces sea uno de los mejores momentos en la relación entre estos países, en especial entre Colombia y Corea del Sur. La invasión de la ola coreana en Colombia se acercaba poco a poco, en la televisión se empezó a transmitir novelas coreanas y en otros espacios se crearon concursos de baile y canto de canciones de Kpop, realizadas por empresas coreanas como LG; de esta manera no hubo persona que no se involucrara con la cultura coreana que entraba a nuestros hogares.
Por eso nadie se escapó de haberla escuchado o bailado porque no hubo fiesta, programa de TV ni ningún video subido a las redes sociales que no hubiera sido invadido del llamado “baile del caballo”, ni del video del tema musical del cantante Psy donde parodia a la clase adinerada de Corea del Sur, en el cual hombres mayores buscan el éxito para ganar jovencitas; todos fuimos testigos del suceso mundial con 80 millones de reproducciones en sus primeros dos meses del 2012, fue denominado “El rey de YouTube” y con su “Gangnam Style” determinó el triunfo del K-pop (pop coreano), una música popular moderna de Corea del Sur que incluye un mix entre el hip hop, la electrónica y otros géneros occidentales e incluso restos del propio folklore coreano, alrededor del mundo y logró el deseado quiebre de la barrera hacia el mercado y la cultura occidental; en Latinoamérica, el K-pop también comenzó a recorrer su era en su denominada “Ola Coreana”.
Para explicarlo mejor el K-pop no es un género musical, para los que se denominan Kpopers (fanáticos del Kpop) es un movimiento que engloba un montón de géneros musicales, otros lo definen como una fábrica de artistas, que se basa más con lo estético, con actitud, performance, actuación y hasta belleza y en raras ocasiones se hace cargo de la cultura tradicional de Corea pero no por eso es mala música. Además hay que considerar la época que estamos viviendo, en un mundo raro donde el dinero es la religión y el capitalismo triunfó. Las tres principales compañías productoras de la industria del Kpop son SM Entertainment, YG Entertainment y JYP Entertainment, todas con grupos de chicas, chicos y solistas.
Los seguidores del K-pop nos encontramos con un doble estigma: que es pop y es coreano. A veces se quedan sólo en lo superficial. No entienden qué le vemos a esos “chinos” y no nos cansamos de decir: “No son chinos, son c-o-r-e-a-n-o-s”, y en repetidas ocasiones les explicas por qué te gusta. No hay apoyo y nos excluyen porque piensan que es algo muy rarito. Con nuestros amigos no podemos compartir eso, pero sí con quienes conforman las comunidades Kpop en Latinoamérica, aman cuando ven un show, un performance de cada cantante, la forma en la que usan su vestuario, los colores del escenario y la perfección; nos encanta la perfección, el hecho de que dan todo en el escenario.
La popularidad de los cantantes de K-Pop sigue creciendo en estos últimos años y gran parte de eso se debe a que se tiene un gusto por sus excelentes habilidades vocales, presentación deslumbrante en el escenario, e interpretación impecable de coreografías de gran calidad. Con letras en las que el hangul (el idioma coreano) se mezcla casi siempre con palabras en inglés y en contadas ocasiones con otros idiomas, como el español. Con todo lo dicho anteriormente, creeríamos que se realizan muchos conciertos en nuestra región, ya que con frecuencia, anuncian una gran gira mundial de un grupo de Kpop, muchos kpopers se emocionan por la posibilidad de verlos y se proponen a ahorrar, hasta que leen (en letras muy pequeñas), que el súper tour será sólo en Asia. Pues es difícil para ellos viajan fuera de Asia, y aún más difícil a Latinoamérica, pues para eso el grupo debe ser lo suficientemente popular para llegar ir de un continente a otro.
Los integrantes de estos grupos coreanos son llamados como “idols”, con rostros llenos de pureza angelical, figuras esbeltas de músculos marcados y con el cabello teñido de colores; muchas veces con las apariencias de menor edad, según los genes coreanos y a importantes gastos cosméticos y cirugías estéticas, incluyendo la llamada “doble párpado” para que los ojos se vean más grandes, ayudan a un culto de juventud conservada permanentemente. Su ropa es llamativa y los videos son súper producidos y son exactamente iguales en las presentaciones en vivo.
Eso sí, las redes sociales siempre fueron, son y serán la herramienta necesaria para que el K-pop se extienda a nivel mundial y eso se combina con el hecho de que la información circula libre y generosamente. La ola coreana logró sobrepasar fronteras a pesar de hablar otro idioma y de su rutina y costumbres, muy diferentes a nosotros los latinoamericanos uno logra sentirse muy cercano a ellos; la frontera se pierde, pues a las horas de que se sube un video a la web ya lo tienes subtitulado en varios idiomas y compartido en todos los medios posibles según los fandoms (club de fans de cada grupo) existentes. A su vez, los fans no se quedan en el simple clic al video realizan diferentes encuentros para hablar de sus artistas y tal vez cantar y bailar sus canciones.
Los fanáticos de la cultura coreana hacen lo imposible para conseguir mercancía de sus grupos favoritos, pues muchos de esos productos no llegan a nuestra región, los discos originales en América Latina son un “tesoro”, y la mayoría los exhibimos, cuidamos como trofeos y tendemos a escuchar las canciones desde la web para no estropearlos. En Asia se encargaron de generar un exitoso sistema antipiratería: a fin de año premian los discos más vendidos,  generando una verdadera “guerra de fans” a través del consumo para lograr que nuestros idols se queden con el galardón. Así como cada banda tiene un color oficial, los seguidores de cada grupo también tienen su propio nombre, por ejemplo, los fans del grupo SHINee se llaman “Shawols”; los fanáticos de Girls’ Generation, “SONE”; los fanáticos de BIGBANG, “V.I.Ps”, los seguidores de BTS “Armys”, o sí soy fan de Beast sería una B2ty o Beauty.



Cualquier Kpoper  esperará por la mercancía y se mantendrá despierto para poder ver el estreno del video y programa con su grupo favorito; el Kpop es diferente al pop occidental en términos de música y en general en la producción y en el profesionalismo que tienen los artistas coreanos para desarrollar su trabajo son muy sincronizados, tienen a la audiencia totalmente actualizada a cada rato y no desaparecen, están en permanente contacto; tienen una mayor cercanía con los fans. Quizás eso fue lo que encontramos los fans del K-pop y la cultura coreana, un pop pegadizo y tentador disponible para nosotros en cualquier momento por medio de las redes sociales; la ola coreana está para quedarse por un largo, largo tiempo.

ALGUNAS DE LAS CANCIONES MÁS RECONOCIDAS DEL KPOP

EXPERIMENTANDO EN NUEVOS ESPACIOS DE LA UNINPAHU
Por: Laura Natalia Sánchez Gómez

¿Es usted de las personas que piensa por qué en la universidad no puede encontrar otros espacios para conocer y socializar con otros? Pues tal vez no ha buscado bien. Porque aunque a primera vista la institución es un lugar estrictamente de estudio, y no cuenta con un programa regular como en otras partes teniendo un horario en la mañana (7 a 12 a.m.) y otro en la noche (6 a 10 p.m.). En Uninpahu encuentra servicios para beneficios de los estudiantes, la universidad cuenta  dos departamentos: de Salud Integral y Cultura, y Recreación y Deporte, con los cuales se pretende contribuir al desarrollo humano de los estudiantes y se crean áreas de esparcimiento.
La Vicerrectoría de Bienestar, dirigida por la Doctora Francesca Rivera Londoño, es la encargada de brindar a los estudiantes estos beneficios y planificar todas las actividades para realizarse en el semestre, a través de los departamentos anteriormente mencionados. La vicerrectora explica: “desarrollamos y gestionamos espacios orientados al desarrollo físico y social de la comunidad, no solo porque sea algo que nos exigen, sino también para permitir al estudiante estar ocupado todo el tiempo en otro tipo de actividades”.
Estos departamentos a su vez tienen unos sub-servicios, son también para bienestar de la comunidad, el de  Salud integral integra las áreas de enfermería, odontología y psicología y de acuerdo con algunos estudiantes siempre están disponibles para ellos, además realiza actividades de promoción y prevención, con jornadas de salud en las cuales hay una participación activa de la comunidad de la universitaria, el éxito de estas jornadas se debe a que la promulgación de estas actividades es realizada en los lugares de mayor esparcimiento.
Por otra parte, el departamento de Cultura, Recreación y Deporte cuenta con varios programas, entre los que se destacan los talleres de formación cultural y deportiva, estos talleres propenden por la creación de grupos de diversas facultades, pero además participan docentes especializados, contribuyendo con la capacitación, permitiendo así la socialización a toda la comunidad educativa.

Son estas razones, por las cuales según los estudiantes, estos entornos ofrecen un ambiente distinto; pero además los eventos recreativos, salidas a museos,  capacitaciones, seminarios y  conferencias, también ofrecen la oportunidad de nuevos aprendizajes. La universidad debe ofrecer instalaciones deportivas, por esa razón estableció un convenio con la Universidad Los Libertadores a través del cual se tiene acceso al gimnasio del cual muchos estudiantes se benefician en cualquier momento, para ello sólo es necesario realizar la inscripción y mostrar su carné.
PELIGROSAS EMPRESAS EN EL BARRIO CARVAJAL
Por: Laura Natalia Sánchez Gómez


En la madrugada del pasado 31 de diciembre de 2015 en el barrio Carvajal una bodega de almacenamiento de extintores con espuma para carnaval se incendio alertando a la comunidad del sector; al lugar fueron ocho máquinas para poder apagar las llamas que lograron ocupar los tres pisos de la estructura, el edificio estaba atiborrado de estos extintores, por lo que se considera que fue negligencia del dueño de estos elementos. El año pasado el barrio tuvo otros dos casos de incendio, uno en una empresa de ceras y otro en una empresa salsamentaría; por estas situaciones la comunidad pone en duda la forma en que está organizado el barrio pues este, como en otros barrios de la localidad, tiene tendencia a la densificación no planificada y al cambio de uso del suelo, donde aunque el predominante es el residencial con presencia de familias de estratos medios pueden existir zonas con empresas industriales.
El barrio Carvajal pertenece a la UPZ (Unidad de Planeamiento Zonal) de Carvajal, uno de los tres grandes núcleos industriales de la localidad de Kennedy, con el de la Boyacá con Autopista Sur y el de la Avenida 68 entre Américas y la Calle 13, incluida. En donde se encuentran varios tipos de industrias textiles, madereras, agroquímicas, de alimentos, automotriz, y de plásticos, que no solo han contribuido al crecimiento urbano de la localidad sino que, también la mantienen conectada con el país y el mundo.
Sin embargo los habitantes del sector se sienten inseguros ante estas zonas que están a tan poca distancia de sus viviendas, y según una vecina del lugar, la señora Esperanza Moreno “no era consciente de lo que tenía cerca de mi casa, no me había dado cuenta de que existían tantas microempresas y sobre todo cerca de algunas que revisten alto riesgo para todos los vecinos del sector” además añade que “la alcaldía local debería hacer más de controles y visitar estas microempresas sin previo aviso para poder determinar qué es lo que hacen, a qué se dedican, qué almacenan, y cómo lo almacenan, porque realmente el riesgo es de lo que almacenan y la forma en que lo hacen”.
En la localidad hay una alta presencia de microempresarios en donde la mayor concentración de las empresas de Kennedy se localizó geográficamente en la parte sur oriental de la localidad, cerca de las principales avenidas, en los barrios tradicionales como Carvajal, Las Américas, Valladolid, Villa Alsacia II, Mandalay II, Súper Manzana 8 y Marsella Sector Norte. Uno de los dueños de una bodega en el barrio, el señor Alexander Angulo señala que “si se hace un buen control por parte de la alcaldía local, se puede determinar qué tipo de microempresas pueden funcionar dentro del sector y qué otras deben reubicarse, para así lograr tener en una zona residencial con microempresas que ayuden al crecimiento de la localidad”.
Por ahora los habitantes y dueños de estas microempresas siguen preocupados por esta situación y esperan que la alcaldía local tome medidas radicales.


ROMANCE REAL Y PURO
Por: Laura Natalia Sánchez Gómez

Admito que durante toda mi vida la he pasado leyendo la novela y visto todas las adaptaciones anteriores en cine y en televisión. De hecho la mayoría pensaría que es una de esas películas de amor desechables y llenas de clichés aburrirían a cualquiera, pero a pesar de ser la misma historia gastada de amor-odio utilizada en la industria del cine, la adaptación de 2005 de  “Orgullo y Prejuicio” del director Joe Wright muestra autenticidad y realismo en sus escenas agregándole un estilo actual y moderno a la obra de Jane Austen, sin olvidar de ella la vida social y las dificultades de ser mujer en esa época.
La trama se desarrollo en la última década del XVIII y gira entorno a la familia Bennett, integrada por cinco hijas criadas por una madre obsesionada por encontrarles marido; pues bajo unas reglas sociales estrictas que marcan las diferencias entre las clases sociales y entre los roles de hombres y mujeres, los protagonistas tienen el valor de intentar traspasar los límites impuestos y luchan por lograr su felicidad. Por eso una de ellas, Elizabeth “Lizzie” (Keira Knightley), inteligente y con carácter, desea una vida con perspectivas más abiertas. Del mismo modo aparecen otros personajes como el señor Bingley (Simon Woods), un soltero rico, y su apuesto y elegante amigo el señor Darcy (Matthew Macfadyen), quienes se quedan en una mansión vecina para pasar el verano, y quienes al igual de las Bennet también buscan cambiar su forma de vivir.
La película aunque resume demasiado a la novela de Jane Austen, un aspecto negativo del filme pues no muestra todo el esplendor de la obra, sigue conservando de esta la ironía, el humor, la ambientación de época, todos los enredos y mediocridades de la sociedad clasista del momento; expone con sarcasmo, las costumbres rurales inglesas a través de dos personajes: el pastor Collins, primo de las Bennet, y la madre de las Bennet, obsesionada en casar a las hijas, está llena de ese humor sutil típico de los ingleses.
La temática principal se basa en la lucha entre el espíritu libre, independiente y cautivador de Lizzie y las dificultades de ser mujer, en un entorno que restringe estrechamente las posibilidades de elegir libremente, de hecho, casi todo el mundo estaba sometido a la voluntad de sus mayores y de la misma comunidad cerrada apoyada en la reputación y las apariencias. También observamos las torpezas de la madre, los desengaños de Jane, las imprudencias de Lydia y la batalla de reproches, desatenciones y discusiones con Darcy, quien juzga como una persona arrogante, egoísta y sumamente orgulloso.
Se rodó en exteriores e interiores reales de Inglaterra durante 11 semanas, con un presupuesto de 28 millones dólares; sólo una escena (el baile de los Bingley) se realizó en estudio. Hay varios aspectos a destacar de la producción de la película, en primer lugar la  banda sonora clásica de Dario Marianelli es preciosa, nos deleita con piezas musicales de un piano ágil y melodioso a lo largo del largometraje, ambientando los escenarios correctamente en momentos de tensión, tristeza, felicidad y confusión sufridos por los protagonistas. En un buen filme se necesita además de una excelente selección del reparto, por eso en el filme desde la gran cantidad de personajes secundarios, todos ellos bien escritos e interpretados con gran talento, hasta por supuesto, también de la protagonista, Lizzie interpretada por  Keira Knightley muestran una interpretación memorable, de gran sinceridad y transparencia.
Con una muy cuidada ambientación, un vestuario y escenografía acorde a las situaciones expuestas a lo largo de la historia, a veces de lo más sencillo posible y otros con piezas más ostentosos y lujosos propios de una producción de época. La historia es narrada con fluidez utilizando elementos del siglo XVIII como los bailes, las fiestas, los compromisos, los matrimonios arreglados, las clases sociales, las niñas casamenteras, y los modales; al mismo tiempo el guión perfectamente adaptado y con buen ritmo, con diálogos directamente sacados del libro, resalta el creciente odio, admiración, respeto y amor que nace entre los protagonistas.
Otras piezas a recalcar de la película son los movimientos de cámara y los planos inteligentes durante el filme; muestra de ello es la del segundo baile la cual está rodada en un plano secuencia en la que la cámara deambula por todo el salón asistiendo a las anécdotas de los personajes, siguiéndolos, perdiéndolos y reencontrándose con ellos en una secuencia, creando más cercanía a la situación que estos están viviendo.
Con una fotografía naturalista lograron reflejar los paisajes, las edificaciones y en general el ambiente de la una zona rural de Inglaterra durante ese periodo. Muestran el gran trabajo de la producción de esta película en querer enmarcar limpiamente los escenarios que ofrece la obra de Austen. La iluminación, siendo ambiental durante la mayor parte del filme, también jugó parte importante en la trama, por momentos cuando los personajes disfrutaban, compartían y se regocijaban la luz era más brillante, en cambio durante las escenas de tristeza y confusión de los personajes la luz era menor y más opaca.

Como cualquier adaptación de las obras de Austen, la película de Wright logra que los personajes sean de alguna manera reales y puros con situaciones igual de auténticas  que sucederían en una sociedad estricta como la del siglo XVIII; esta es una buena película para quienes quieren disfrutar de un romance de época propio de Jane Austen.

DEJO EL TRAILER DE LA PELÍCULA PARA QUIENES DESEEN VERLA...

EN CONTRA DE LAS MAFIAS BICITAXISTAS
Por: Laura Natalia Sánchez Gómez

Bicitaxistas en la Localidad de Kennedy, Bogotá D.C.
Una vez el Ministerio de Transporte expida la regulación sobre bicitaxis, el Distrito buscará la forma de crear organizaciones para este tipo de transporte. Sin embargo en la actualidad hay cooperativas que se encargan de la organización de los bicitaxitas en la capital, y según la alcaldía local muchas de estas están explotando a sus empleados y actuando como mafias.
Según la secretaría de movilidad “es una obligación de la entidad realizar los operativos de control, pero también es fundamental tener en cuenta este fenómeno se da en diferentes lugares del país” además agrega que desde desde hace tiempo el Ministerio de Transporte conoce de la situación, pero todavía no existe directriz para homologar o “legalizar” este tipo de vehículos.
Añade que en la ciudad se han identificado diferentes tipos de transporte ilegal, entre ellos se pueden mencionar: taxis haciendo servicio colectivo, buses de transporte especial actuando como transporte público colectivo, automóviles de transporte especial y  vehículos particulares trabajando como taxis, bicitaxis y también el fenómeno del mototaxismo que se ha empezado a ver en algunos puntos de la ciudad.
Un bicitaxista del sector de Cristales en la localidad de Kennedy, el señor Vicente Garzón nos explicó que hace tres años alterna este trabajo de bicitaxista con el de mensajero y trabaja con otro empleado en el bicitaxi, en el cual el otro señor trabaja en la mañana. Aquí prácticamente uno se coloca su propio horario”.
Don Vicente está en una cooperativa de bicitaxistas de 30 asociados que poseen cupo. En ella pagan la Cámara de Comercio y tienen sus propias directivas. La policía del cuadrante controla también su accionar, pues los obligan y les exigen el chaleco con su numeración y la placa del vehículo, de tal manera que el pasajero la vea.
Señala que en el vehículo está prohibida la patanería con los usuarios durante el viaje, y los mismo usuarios pueden denunciar o quejarse ante los coordinadores. Aclara que para utilizar su vehículo debe pagar una cuota diaria de $14.000 pesos al dueño y en caso de que se legalice el transporte muchos de estos dueños se verían afectados pues tendrían que pagarle lo justo según la ley.
El alcalde Enrique Peñalosa, manifestó el evitar que lo bicitaxistas sean manipulados por ciertos personajes que son dueños de varios bicitaxis, quienes les cobran por 'utilizar' ciertas rutas, y hasta  multan a los bicitaxistas, en una especie de organización mafiosa", indicó el alcalde. 

Una usuario de estos vehículos, la señora Ana María García asegura que este transporte le ha evitado largos trayectos a su hogar y además menciona: “si son las mafias lo que le preocupa a la alcaldía, debería hace rato haber preparado controles para estos vehículos. Eso sí cambiaría las cosas.”
BOGOTAZO BAJO EL PINCEL- “MASACRE DEL 10 DE ABRIL” ALEJANDRO OBREGÓN 

Al entrar por tercera o cuarta vez a la sala ubicada en la exposición permanente del tercer piso “Ideologías, arte e industria (1910-1948)”, en ella se expone la etapa del Bogotazo, nunca me había percatado de la obra de arte situada encima de la vitrina en donde se recuenta por horas la tragedia; y tal vez muchos tampoco se habían dado cuenta de ella. Sin embargo esta es una importante representación grafica del suceso al igual que las fotografías de Manuel H. “Masacre del 10 de Abril” de Alejandro Obregón, es la obra en cuestión; esta pintura al óleo sobre tela retrata los hechos del 9 de abril y sus consecuencias posteriores, y quizás es por lo que presenta se ha convertido en una obra emblemática del período. Obregón, pasó la mayor parte de su vida en Colombia, porque aunque nació en España, a los seis años se trasladó con sus padres a Barranquilla. Años después surge como un peculiar pintor del arte moderno colombiano al no jactarse de los elementos propios de la modernidad optimista, como lo es el progreso, el culto a la tecnología o el ímpetu por el manejo de materiales industriales, busca en cambio la esencia de la naturaleza y la cultura colombiana como parte central de su obra plástica. Y claramente se ve en la obra su fascinación por el trabajo de Picasso, en especial del “Guernica” el cual muestra la misma desesperación y destrucción del hombre, en ella el artista expresó la tragedia vivida en el pueblo vasco cuando fue bombardeado durante la guerra civil española en 1937. En la “Masacre”, emulando el estilo de Picasso, Obregón fusionó elementos abstractos y figurativos propios del cubismo los cuales transmiten por sí mismos el dolor, la muerte y la angustia. La obra refleja una violencia cambiante respecto a sus particularidades pero no a su esencia porque siempre hay quienes matan y los que por desgracia mueren, los victimarios y las víctimas. Colombia nunca ha descansado de una exagerada violencia, desde la guerra de los Mil Días hasta una guerra política Bipartidista (Partido Conservador Vs. Partido Liberal); el Bogotazo fue un acontecimiento que partió en dos la historia colombiana y la esperanza de sus habitantes. De esta manera, Obregón trató de enseñar sus sentimientos al presenciar las calles bogotanas llenas de sangre, de escombros y muertos, al ver la desesperanza, la ira y el revuelo del pueblo, quiso criticar y simbolizar la realidad vivida en ese momento; ir en contra del gobierno al haber dejado que esta tragedia sucediera y al no hacer nada para impedir tanto derramamiento de sangre. En su contexto histórico, esas mutilaciones mostradas en la “Masacre” recuerdan las palabras de Laureano Gómez cuando señalaba en sus discursos que las ideas liberales debían ser cortadas de cabeza. Empleando el cubismo, plasma evidentemente una masacre cuando los personajes aparecen en el cuadro remplazados por partes de cuerpos distribuidas por toda la pintura como cabezas, brazos y pies y un cuerpo entero de un bebé. Es por esa forma de distribución que el cuadro no es realista en su conjunto y en su composición, porque lo esencial de la obra es mostrar lo anormal, la oscuridad y el caos en las cuales el artista se quiso apoyarse para darle un sentido más fuerte y sólido a la obra. Los colores jugaron un papel relevante en la obra, Obregón incorporó tonos cafés, negros, blancos, rojos, naranjas, grises y azules; utilizó el café y los tonos blancos y negros en las partes humanas como si representara a afro-descendientes o nos recordara a Gaitán, quien era de tez morena, o tal vez mostraba en sí una atmósfera fría de muerte. Obviamente el rojo simboliza la sangre, los charcos de sangre se ubican en la parte inferior del cuadro y en algunas heridas de las partes de los cuerpos. También el color azul ubicado en el fondo de la escena nos hace sentir la caída de la noche y la oscuridad vivida en ese momento. Teniendo en cuenta que la obra aparece solamente días después del Bogotazo, Obregón habría actuado como un cronista apenas ocurrieron los hechos con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y la destrucción masiva de la capital. Él, no hace mucho vivía en Bogotá, y por eso es una coincidencia el como logró presenciar las primeras expresiones de ira de los ciudadanos quienes inmediatamente se aglomeraron en el sitio al escuchar sobre el asesinato de Gaitán, el traslado hacia un hospital del caudillo liberal gravemente herido, la captura de Roa Sierra, su linchamiento, el levantamiento de un pueblo, este luego fue reprimido a sangre y bala por las autoridades capitalinas y al día siguiente presenció las pilas de cuerpos tirados en las calles de Bogotá y sobre todo en el Cementerio Central de la ciudad. Aunque la obra fue expuesta y comentada en la prensa, Obregón comentó años después que el ministerio de Gobierno le pidió retirar el cuadro de la exhibición. Por eso en su momento fue muy controversial, ahora en nuestros tiempos es un recordatorio de la crueldad y el desorden de la sociedad en los años 40. Esta pudo ser la visita más sorprendente al encontrar una obra de arte que había pasado desapercibida durante mis anteriores visitas al museo. La obra de Alejandro Obregón ofrece una crítica social y política a la violencia padecida Colombia y también a la crueldad e indiferencia de los poderes políticos colombianos.